La Asociación ha presentado sus aportaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes del nuevo ciclo de planificación hidrológica de la cuenca del Ebro (en exposición pública hasta el pasado 28 de mayo), reclamando una mayor atención a la realidad de los municipios de montaña y al papel fundamental que desempeña el Pirineo como territorio generador y soporte de recursos hídricos para el conjunto de la cuenca.
La presidenta de Adelpa, Begoña Dorado, ha señalado que ‘las alegaciones planteadas ponen el foco en cuestiones esenciales para garantizar servicios básicos y corregir desequilibrios históricos que afectan a los territorios de montaña’.
Entre las principales propuestas planteadas destacan:
- Refuerzo del abastecimiento de agua potable en pequeños municipios, con financiación específica, apoyo técnico y actuaciones prioritarias en sistemas vulnerables.
- Programas adaptados de saneamiento y depuración para pequeños núcleos rurales, evitando soluciones sobredimensionadas y difíciles de mantener.
- Protección de captaciones municipales mediante perímetros de protección compatibles con los usos tradicionales y diseñados con participación local.
- mplantación de nuevos regímenes de caudales y gestión fluvial con información previa, coordinación municipal y evaluación de afecciones locales.
- Revisión de caudales ecológicos adaptada a la realidad de los ríos de montaña y compatible con la garantía de abastecimiento.
- Mayor protección y conservación de lagos, ibones y humedales de montaña con participación municipal y financiación específica.
- Participación local en actuaciones de continuidad fluvial y protección del patrimonio hidráulico y usos tradicionales.
- Integración ambiental que reconozca el papel de los municipios de montaña, la gestión tradicional del territorio y la ganadería extensiva.
- Limitación de nuevas demandas hídricas, nuevos regadíos y ampliaciones de usos cuando no exista disponibilidad real y sostenible del recurso.
- Paralización de nuevas obras de regulación en el Pirineo aragonés y reconocimiento de los impactos territoriales acumulados que estas infraestructuras han supuesto históricamente.
- Refuerzo del mantenimiento y seguridad de infraestructuras hidráulicas, planes de emergencia y coordinación con los municipios.
- Nuevas infraestructuras para garantizar el abastecimiento urbano en situaciones de sequía.
- Actuaciones específicas frente al riesgo de inundación y avenidas torrenciales en municipios de montaña.
ADELPA también reclama que la conservación ambiental, la gestión de ríos y las nuevas exigencias normativas se adapten a la realidad de los pequeños municipios rurales, evitando trasladar nuevas cargas económicas y administrativas a ayuntamientos con recursos limitados.
Uno de los asuntos principales de las alegaciones se centra en la gestión de sedimentos y la colmatación progresiva de los embalses de cabecera, que según Dorado ‘es una problemática que desde ADELPA consideramos insuficientemente atendida por la planificación hidrológica actual’.
La entidad advierte de que la acumulación de sedimentos está reduciendo progresivamente la capacidad operativa de infraestructuras estratégicas situadas en las cabeceras pirenaicas, afectando a la gestión hidráulica y aumentando la vulnerabilidad frente a episodios extremos.
ADELPA recuerda además que esta problemática ya fue trasladada a la Confederación Hidrográfica del Ebro en 2025 sin que hasta ahora se hayan impulsado medidas estructurales.
La asociación reclama inventarios actualizados sobre el estado de colmatación de los embalses de cabecera, sistemas permanentes de seguimiento de sedimentos, programas de gestión activa y la incorporación de esta variable en la planificación y explotación hidráulica.
Asimismo, ADELPA insiste en que ‘el Pirineo aragonés lleva décadas asumiendo una importante carga territorial derivada de la implantación de embalses e infraestructuras hidráulicas, que han transformado valles, limitado usos del suelo, condicionado el desarrollo local y generado impactos duraderos sobre los municipios afectados’ ha manifestado la presidenta.
Por ello, la asociación considera imprescindible que el nuevo Plan Hidrológico reconozca expresamente la función de servicio de cuenca que presta el Pirineo y garantice que los municipios participen de forma efectiva en las decisiones que afectan a sus recursos y a su territorio.
‘Los municipios de montaña no pueden seguir siendo únicamente territorios proveedores de recursos. La planificación hidrológica debe incorporar la realidad territorial, social y económica del Pirineo aragonés y reconocer su aportación al conjunto de la cuenca’, señala Dorado.